No todos los Institutos Bíblicos son creados iguales.

El presente desafío para lograr un liderazgo competente en nuestras Iglesias Hispanas en el Sur de California y más allá, es mejorar la calidad de la preparación ministerial que reciben nuestros líderes a través de sus propias instituciones de preparación ministerial.La multiplicación de Institutos Bíblicos Hispanos es un fenómeno que no existía hace 40 años en el pueblo evangélico Hispano del Gran Los Ángeles.  En la década del los 60, existían cinco o seis instituciones de entrenamiento bíblico. En la década del los 70 se contaban apenas una docena.   Sin embargo, desde 1985 en adelante explotaron Institutos Bíblicos por todos lados.El lema fue en esos días, y que continua hasta este momento, que el Instituto Bíblico es parte de la misión de la iglesia local: “¡plantamos una iglesia, y ponemos instituto!”  Esta actitud es una preocupación para educadores y pedagogos dedicados. ¿Cuales son estos institutos? ¿Que finalidad tienen? ¿Cómo funcionan?  ¿Cómo crecen?

Existen a mi punto de vista siete diferentes tipos de Institutos Bíblicos. Se que puede haber mayores clasificaciones, pero basta para el momento identificar los siguientes como punto de partida:

1. Los que patrocinan un plan de educación introvertido;

2. Los que ofrecen un currículo importado que no encaja en nuestra cultura;

3. Los que nos engañan con programas que ofrecen títulos fraudulentos;

4. Los que aparecen hoy y desaparecen mañana como fantasmas

5. Los que nacen en el Internet como los antiguos cursos por correspondencia

6. Los que nos fuerzan a ser nuestros padres y vender nuestra cultura

7. Los que proporcionan un lugar sano a donde se aprende y se estudia con dignidad.

 

De los siete, comento sobre el sexto de la lista, o sea Los Institutos Bíblicos Paternalistas.

Estos reflejan una denominación histórica angloamericana. Son institutos bíblicos auspiciados por la cultura dominante. Posiblemente lo mas critico de este tipo es que Hispanos se ha valido de copiar el modelo de otra cultura, es decir, la cultura angloamericana.

Este tipo de Instituto Bíblico considera al Hispano igual que el campo misionero de la época del 1940 y 50 donde los angloamericanos llegaban a nuestros países latinoamericanos, con el propósito de evangelizar con un mensaje Bíblico y, simultáneamente, a civilizarnos impartiendo su cultura.  Inconscientemente predicaban y enseñaban de tal manera que se puede deducir sin exageración histórica que para ellos “un buen cristiano debe ser también un buen estadounidense.”

Cuentan la historia que cuando ciertos misioneros llegaron a la Argentina, prohibieron tomar mate porque era pecado.  En Estados Unidos los misioneros demandaban que los hombres de cultura nativa americana se raparan el pelo; un acto terriblemente vergonzoso para ellos. No es de extrañar que cuando se trato de  preparar lideres para el ministerio Hispano en Estados Unidos se siguió el mismo modelo cultural impertinente.

 

No pretendemos juzgar la intención de estos “misioneros de antaño” porque cada época debe ser evaluada por el conocimiento de la misma. Y damos gracias a Dios lo que se logró en forma positiva.  Pero el ministerio transcultural del evangelista y  misionero es diferente al ministerio educacional. Es toda una nueva y diferente dinámica.  Y hoy por hoy, sabemos mejor. Y por eso documentamos que lo que fue y continua, es una práctica errónea.

Partiendo de lo básico, la enseñanza debe ser inculcada dentro de un marco especifico, dentro de una cultura específica para ser realmente entendida por la misma cultura.  Se debe incluir la situación existencial de las personas, sus experiencias y entendimientos de la fe. De lo contrario el aprendizaje resulta nublado, incierto, confuso y altamente disfuncional.

Tres características dictan la cultura filosófica de la entidad:  Primero, quien enseña; segundo qué se enseña; y tercero a quién se le enseña.

Por lo general la enseñanza impartida en estos Institutos Bíblicos en el Gran Los Ángeles y en ciudades circunvecinas, consiste de un listado de clases copiado y traducido del inglés al español, basados enteramente en currículos angloamericanos, muchas veces dictados por personas que a duras penas manejan el español, o que tienen un grave acento que sacrifica el idioma de Cervantes, y, a los que, por lo general, resultaba más eficaz traducirles del inglés al español.  Al ser traducida, la clase recibe residuos…

 

Sin embargo le cuesta al angloamericano a considerar el impacto cultural que ocasionó este modelo que no fue contextualizado. Pero igual y es afortunadamente continúan con un modelo que no se aplica a la cultura de enfoque.  Todavía existen instituciones que utilizan una pedagogía enfermiza con clases traducidas del inglés al español a tal grado que, inevitablemente, se usa como regla central de aprendizaje.

Cuando una institución angloamericana ofrece clases en español, creen que ya se relacionan con la cultura Hispana.  Pero no es la realidad.  Cuando se traduce el plan de clase del inglés al español, se trata simplemente de la traducción de palabras.  Lo que falta son los conceptos que forjan el tejido de la cultura. No todo lo que está en español es hispano.  Para que sea hispano, debe ser contextualizado por el Hispano y para el Hispano; es decir tiene que ser reformado a la luz de la cosmovisión Hispana. Además,  lo que éste modelo declara un conclusión errónea: que no hay hispanos aptos para enseñar debidamente en el idioma del estudiante.

 

Pero mucha atención: Clases traducidas pueden ser usadas en forma muy esporádica,  como un taller especial,  una conferencia internacional dictada por un profesor visitante. Pero jamás se debe usar la dinámica de la traducción como el método de enseñanza principal.  Es una verdad fundamental que el idioma usado en la enseñanza debe ser común tanto para el estudiante como para el profesor.

 

Por mas buena intención que respalde esta “transfusión cultural” en la educación,  los estudios culturales identifican la inevitable crisis de liderazgo que ocurre usando como base otro contexto cultural.

 

Los resultados sugieren que dicha táctica no produce líderes aptos, que la Iglesia queda estancada, que le falta genuina vitalidad, copiando modelos que no funcionan,  imitando a predicadores y educadores ajenos a la realidad del educando, buscando la aprobación de estructuras  y personas que no tienen nada que ver con el contexto donde Dios los ha llamado a liderar. Por cada nueva iglesia que surge de este semillero, tres se cierran.  Tal es la finalidad de este modelo.

Pero tienen el capital financiero que les permite “invertir” en el plantamiento de iglesias y cuentan con la absoluta aprobación de la cultura paternalista, y tienen los mejores planteles de educación.  Son eficientes pero no son efectivos.

La finalidad de dicho modelo de Instituto Bíblicos, es que sus clases y determinación curricular administrativa, pertenecen a una cultura que es diferente a la otra.  La falta de contextualización produce ministros y líderes disfuncionales para el contexto al cual fueron llamados por Dios a liderar.

 

Y la historia se repite.

 

 

2 respuestas a «No todos los Institutos Bíblicos son creados iguales.»

  1. La importancia de una formación bíblica adecuada es de vital importancia y en tu idioma es la mejor forma de prepararte, recuerdo hace algunos años en mi país tome clases de ingles con dos maestros uno americano y el otro mexicano, al momento de preguntar ciertos conceptos que no entendía o no sabia como preguntar mi maestro americano era un poco mas frío por así decirlo trataba de traducirlo literalmente y quedaba peor que antes de hacer la pregunta, y la diferencia con mi otro maestro es que me explicaba de una forma mas sencilla de explicar, en mi opinión muchas veces nos pasa esto cuando estudiamos en un Instituto Bíblico que no entiende que todos venimos de diferentes culturas.

  2. Cada lugar tiene sus diferentes costumbres y forma de vida, cuando uno va a algun lugar en donde se come diferente, se viste diferente, se vive diferente, entonces uno tiene que saber que alli se piensa diferente. Lo que uno tendria que hacer es estudiar el sistema y oensamiento de aquel lugar para poder asimilar y comorender porque son asi, y luego ver de que manera podemos ayudar, no se puede generalizar porque todo es diferente.

    En el area de la formacion de institutos biblicos los formatos tendrian que variar segun el lugar, aun en el ambito normal de educacion, cada pais tiene sus propios sistemas de educacion segun su region, esto se debe porque cada lugar conoce a su s pobladores, asi tendrian que ser los intitutos biblicos, ser honestos y tratar a cada persona segun su area a srrvir

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